El ITP o Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados es un impuesto indirecto que se paga a la hora de alquilar un piso. 

En el ámbito de los arrendamientos, el ITP también se aplica a la hora de alquilar y es un impuesto que debe pagar la persona que va a disfrutar del bien, en este caso el inquilino. 

En este artículo explicábamos más impuestos que hay que pagar a la hora de alquilar.

Ahora bien, desde 2019 este impuesto, tan desconocido por la ciudadanía, ya no se aplica en los alquileres de vivienda habitual. Aún así, hay que tener en cuenta cómo podría afectarte si eres un inquilino que firmó su contrato antes de 2019 y no pagó el ITP, o bien si la finalidad de tu arriendo no es convertirlo en tu vivienda habitual. 

¿Qué es el ITP?

El ITP es un impuesto indirecto que se aplica cuando hay una transmisión de bien o de derecho de uso entre particulares. Es un impuesto autonómico y se paga en la Hacienda de cada Comunidad, por lo que sus tramos dependen de la normativa fiscal regional. 

El ITP grava distintos tipos de operaciones:

  • Transmisiones patrimoniales onerosas (TPO): se produce en situaciones en las que se da un intercambio de bienes sin pagar el IVA, como podría ser la compraventa de un piso o de un coche de segunda mano. 
  • Operaciones societarias (OS): gravan el aumento o pérdida de capital de las empresas. 
  • Actos jurídicos documentados (AJD): grava la firma de los documentos cuya validez sea en España. Es el impuesto que pagarías al ir al notario. 

Como hemos dicho, en el ámbito de los arrendamientos el ITP grava el alquiler y es el arrendatario el que debe pagarlo. Sin embargo, este impuesto no es muy conocido, por lo que ha habido casos en los que un inquilino que llevaba años viviendo en un piso, o bien se había mudado hace mucho, recibía una sanción de Hacienda reclamando este pago. 

Cómo se calcula el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en el alquiler

Como calcular el ITP (Impuestos de Transmisiones Patrimoniales) y evitar sanción | Fuente: Amigo Inversor

El ITP en los alquileres se calcula en base a la tarifa que ha estipulado cada Comunidad Autónoma. Si no existiera una escala la tabla a aplicar sería la siguiente:

 Euros
Hasta 30,05 euros0,09
De 30,06 a 60,100,18
De 60,11 a 120,200,39
De 120,21 a 240,400,78
De 240,41 a 480,811,68
De 480,82 a 961,623,37
De 961,63 a 1.923,247,21
De 1.923,25 a 3.846,4814,42
De 3846,49 a 7.692,9530,77
De 7.692,96 en adelante, 0,024040 euros por cada 6,01 o fracción

Esa tarifa se aplica a la Base Imponible del alquiler en total. Por ejemplo, si se alquila un piso por 12.000 euros durante tres años la Base Imponible sería la renta anual por tres, es decir, 36.000 euros.

Desglosado, el cálculo quedaría así:

  • Renta total anual: 12.000 euros.
  • Años de alquiler establecidos por el contrato: 3 años.
  • Cálculo de la Base Imponible del ITP: Renta Total Anual x Años de Alquiler = 36.000 euros.

A la Base Imponible habría que aplicarle el ITP de la Comunidad Autónoma correspondiente. Pongamos que la Comunidad Autónoma donde se realiza la Transmisión no tiene una escala aplicable. Tendríamos que irnos a la estándar. Como indica la tabla que adjuntábamos anteriormente, estamos en el último tramo. Esta sería la ecuación a realizar:

  • (Base Imponible/6,01) X 0,024040
  • (36.000/6,01) X 0,024040 = 144 euros.

En definitiva, el inquilino tendría que abonar 144 euros de ITP. Esta cantidad resultante se debe presentar en la Hacienda autonómica en el plazo de treinta días desde la firma del contrato. Se hará a través del Modelo 600. 

Si no se presenta el Modelo 600 del ITP dentro de los plazos establecidos hay ciertos recargos, que varían de una Comunidad a otra. Por ejemplo, en Cataluña el recargo por presentar el impuesto con doce meses de retraso varía entre el 15 y el 20%. Lo puedes ver en su Guía Práctica sobre el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales

Polémica con el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales

El problema con el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales es que es un impuesto que la ciudadanía no conoce, por lo que la mayoría no lo abonaba. Como hemos visto, si no se presenta en el plazo de un año los recargos en ciertas Comunidades pueden llegar a ser del 20% de la cantidad a ingresar -no es moco de pavo-. 

En Madrid, por ejemplo, durante el año 2016 hubo una campaña de Hacienda para reclamar a los inquilinos el ITP impagado. Aunque esta acción se enmarcaba dentro de su plan antifraude fiscal lo cierto es que los vecinos se quedaron patidifusos al recibir cartas de Hacienda con sanciones que no entendían. 

Todo esto provocó que en Madrid y también en otras comunidades como Galicia se iniciaran plataformas de protesta contra el ITP. Tras años de polémica, en 2019 este Impuesto se dio por terminado para los arrendamientos de vivienda habitual de nuevos inquilinos. Sin embargo, la Ley no tiene caracter retroactivo y sigue afectando a los contratos firmados antes de la renovación de la Ley.

Veamos más a continuación.

¿Hay que pagar el ITP en los contratos de alquiler?

Los inquilinos que firmaron su contrato de alquiler después del 6 de marzo de 2019 no están en la obligación de pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. No obstante, aquellos que firmaron antes de esta fecha sí deben pagarlo, incluso aunque ya hayan superado el plazo formal de treinta días. 

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales se dejó de pagar gracias a la reforma del alquiler del gobierno socialista. Esta reforma queda reflejada en el Real Decreto-ley 7/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler. En concreto, el Real Decreto modifica el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y añade un artículo nuevo (el 26). Este artículo dice lo siguiente:

Estarán exentos los arrendamientos de vivienda para uso estable y permanente a los que se refiere el artículo 2 de la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos.

Art. 26 de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

Esto viene a decir que cuando la vivienda se destine a uso habitual NO hay que pagar el ITP. Una vivienda pasa a ser habitual cuando constituye la vivienda fija de una persona durante tres años seguidos. También se interpreta que la vivienda habitual es donde el individuo tiene su residencia fiscal y domicilio fijos, aunque no hayan pasado tres años (aunque ojo con poner una vivienda como habitual si no se puede probar su uso constante). 

Esta Reforma no exime, sin embargo, a todos los contratos firmados con anterioridad al 6 de marzo de 2019. Por lo tanto, si eres un inquilino que no pagó el ITP después de firmar el contrato tienes dos opciones:

  • Hacerlo ahora y pagar el recargo. Al hacerlo de forma voluntaria es probable que te apliquen un recargo más bajo.
  • Esperar a que pasen cuatro años, que es el mínimo de tiempo en el que prescriben los delitos o los fallos ante Hacienda. Si después de ese tiempo no recibes una carta de Hacienda ya puedes dormir tranquilo.

Así funciona el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales para los inquilinos

En resumen, el ITP es un impuesto que se paga cuando hay una transmisión de bienes o de derechos de uso, pero desde 2019 el inquilino está exento de pagarlo siempre y cuando convierta el inmueble en su vivienda habitual.