Por ley, algunas actividades económicas están exentas de IVA, con un tratamiento fiscal diferente

La declaración trimestral del IVA es una obligación complicada y difícil para los autónomos, especialmente para las personas que no están familiarizadas con temas contables y/o fiscales. Hay actividades exentas de IVA y, en otras, hay que mirar con lupa caso por caso. Por ello, en el momento de iniciar tu actividad como autónomo y facturar por ella es importante conocer cuándo tienes que incluir este impuesto en tus facturas y cómo gestionarlo a nivel fiscal. 

¿Qué es el IVA?

El IVA es un impuesto indirecto que grava a la mayoría de actividades comerciales, de bienes y servicios desde el año 1985. Es muy popular porque grava el consumo doméstico final, y se recauda en el momento de pagar por el producto o el servicio. Empresas y autónomos están exentos de pagarlo, pero tienen la obligación de añadirlo a sus facturas y controlar en su contabilidad el impuesto soportado y repercutido.

Actividad exenta de IVA no es lo mismo que actividad no sujeta a IVA

La Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) indica que toda actividad profesional destinada a reportar un lucro debe estar sujeta a este impuesto. Pero no todas las actividades están obligadas a abonar el IVA, hay actividades no sujetas a IVA, y hay otras sujetas a IVA pero exentas a nivel de bonificación fiscal. Vamos a intentar aclarar el embrollo definiendo qué es una actividad exenta de IVA y qué es una actividad no sujeta a IVA:

  • Actividades no sujetas a IVA: operaciones económicas especiales en las que no se aplica este impuesto por una razón determinada (por ejemplo, la compraventa de un vehículo entre particulares o el alquiler de una vivienda). Están indicadas en el artículo 7 de la Ley del IVA.
  • Actividades exentas de IVA: operaciones económicas que no deben tributar este impuesto. La actividad sí está sujeta a IVA, pero la normativa exime su pago. El Estado considera que son servicios necesarios para que accedamos a derechos fundamentales como la educación, la sanidad o la vivienda. Dentro de las actividades exentas de IVA podemos diferenciar entre:
    • Actividades exentas de IVA plenas: como profesional, no repercutes el impuesto de tu servicio o producto. Te puedes deducir el IVA soportado en en las compras relacionadas con la operación, si cumples los requisitos para esta deducción
    • Actividades exentas de IVA limitadas: no repercutes el IVA pero no puedes deducir el IVA soportado en las compras relacionadas con la operación, aunque cumplieras los requisitos para deducírtelo.

Parece que sean lo mismo porque en el resultado sí lo son (no cobrar el IVA ni ingresarlo en la declaración trimestral). Pero la diferencia afecta a otros impuestos, como el Modelo 347 de la Agencia Tributaria de operaciones con terceros. En este modelo tendremos que incluir las actividades no sujetas a IVA. 

¿Qué actividades profesionales están exentas del IVA?

Suelen ser actividades u operaciones enmarcadas en los ámbitos de la educación, la cultura, la sanidad u organismos públicos.

Docencia

Las actividades educativas en escuelas públicas o privadas. Por ejemplo: dar clases particulares o docencia en una escuela de negocios. Sí que tienen que aplicar el IVA las clases de autoescuela y los cursos que permiten obtener una licencia, así como los cursos a distancia que incluyen entrega de materiales al alumnado. 

Asistencia sanitaria

Servicios de salud que profesionales de la medicina y especialistas de la sanidad ofrecen a personas físicas. Se incluyen los servicios de hospitalización, diagnóstico, prevención y tratamiento de enfermedades. Pero se quedan fuera los servicios de cirugía estética o naturopatía, por no considerarse profesiones médicas propiamente dichas.

Servicios profesionales artísticos

Aquellos servicios que tengan por contraprestación derechos de autor. Por ejemplo: escritores, colaboradores literarios, ilustradores, pintores, artistas plásticos y asistentes gráficos. También se incluyen las colaboraciones periodísticas con medios impresos y de carácter periódico. Los profesionales que trabajen en Internet (especialistas en marketing digital, periodistas digitales, community managers, consultores digitales, etc.) sí que tendrán que tributar e incluir el IVA.

Seguros

Aquí entran los servicios de esta industria y todas aquellas operaciones relativas a la contratación y prestación de seguros, reaseguros y capitalización. También son actividades exentas de IVA los servicios de mediación prestados a personas físicas para la consecución de estas operaciones.

Alquileres

Además del alquiler de la vivienda, también se incluye la venta de terrenos rústicos y de terrenos no edificables, así como la segunda y posteriores entregas de edificaciones.

Correo postal

Correos, el servicio público, está exento de IVA, no así los operadores privados de mensajería o paquetería. También están exentos de IVA los sellos y efectos timbrados de curso legal (los que no se usen para colección).

Puedes consultar en la web de la Agencia Tributaria el listado de actividades no sujetas y actividades exentas de IVA.

¿Cómo hacer una factura exenta del IVA?

Como autónomo, tu obligación es hacer la factura tanto si la actividad lleva IVA como si no y especificar en ella por qué no está sujeta a IVA o exenta de este impuesto. En el caso de que tu actividad esté entre algunas de las mencionadas arriba, deberás emitir la factura exenta de IVA. Y es imprescindible que incorpores como nota qué caso de exención del impuesto aplica conforme al artículo 20 de la Ley del IVA. Haciendo esto te estás protegiendo ante cualquier intento de fraude a la Agencia Tributaria.

El IVA se tendrá que pagar en la mayoría de operaciones de un negocio. Así que como autónomo tendrás que encontrar soluciones para poder deducir este gasto: por ejemplo, una comida en un restaurante por trabajo, el material de oficina, o el gasto en gasolina del vehículo destinado a tu actividad profesional.

Recuerda que en todo caso, si facturas como autónomo, sí tendrás que aplicar la retención correspondiente de IRPF si facturas a otra empresa, autónomo o institución pública situadas en España.

¿Qué sucede con el IVA soportado en actividades exentas de IVA?

Si realizas una actividad exenta de IVA y no emites facturas con IVA, no podrás deducir el IVA en la actividad. Es decir, no te devolverán el IVA como sí sucede con otras actividades profesionales a través del Modelo 303. Podrás deducirlo como un gasto mayor: cuando hagas las cuentas de tu actividad, podrás deducir todo el gasto soportado, incluyendo el IVA.

Si tu actividad profesional como autónomo está exenta de IVA, no estás obligado a presentar ni el Modelo 303 de la Agencia Tributaria de declaración trimestral del IVA ni el Modelo 390 (el resumen anual del IVA). Pero si realizas paralelamente actividades exentas de IVA con otras que sí que están sujetas a este impuesto, tendrás que presentar estos modelos. En el resumen anual se aplicará un porcentaje deducible sobre el total de los gastos que hayas tenido por el conjunto de tus actividades.

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