¿Cómo se puede hacer una factura lo más legal posible sin ser autónomo?

Empezaste a tejer gorros de lana originales después del trabajo como regalo a tus amigos, y por el boca-oreja y tus redes sociales una pequeña tienda te ha hecho una propuesta para personalizar una docena. Haces viñetas de humor en tu blog y un diario online te ha pedido ilustrar un par de artículos. Son solo dos ejemplos de situaciones en las que nos ilusionamos con que los demás se fijen en nuestro talento y lleguen unos pequeños ingresos.

Pero por estos trabajos puntuales las empresas te piden facturarlos, aunque sabes que no va a ser una cosa estable o de un importe que compense el darte de alta como autónomo. Entonces, ¿es posible facturar sin ser autónomo y evitar problemas con la Agencia Tributaria y la Tesorería de la Seguridad Social? Sí, es posible, a pesar de que Hacienda es ambigua con este tema. Te explicamos las claves a continuación.

Cuatro preguntas para saber si puedes facturar sin ser autónomo

Fuene: Afiris

La normativa de afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) indica que debe afiliarse quien realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin tener un contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas, sea o no titular de empresa individual o familiar.

Teniendo esto en cuenta, hazte estas preguntas:

  1. ¿Se trata de una actividad habitual?
  2. ¿Es personal?
  3. ¿Directa?
  4. ¿Te pagan por ella?

¿La respuesta es ‘sí’ a las cuatro preguntas? Pues entonces deberías afiliarte al RETA y cotizando por este régimen.

Si la respuesta es ‘no’ a alguna de las cuatro preguntas, existen una serie de supuestos en los que no es obligatorio darte de alta como autónomo. Aunque tenemos que dejar claro que hay mucha inseguridad jurídica, vacío legal y muchos dilemas. Por eso hablamos de ‘hacer una factura sin darte de alta como autónomo de la forma más legal posible’.

Puedes facturar como particular sin darte de alta de autónomos si…

  1. Va a ser algo puntual: no va a ser tu medio de vida. Lo vas a compaginar con otra actividad que sí sea tu actividad principal y no vas a hacerlo de manera repetida en el tiempo. Por ejemplo, estás en el área de administración de una empresa energética en plantilla y te ha salido la oportunidad de programar un e-commerce como proyecto puntual, facturando una vez para conseguir un ingreso extra y ocasional. Si vas a facturar por mantenerlo mes a mes, esto se consideraría una actividad habitual
  2. Los ingresos que vas a percibir no superarán el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). El SMI en 2020 es de 950 euros brutos al mes (31,66 euros brutos al día). Si haces facturas con la misma cantidad por debajo del SMI, aunque sean pocas, se considerará también una actividad habitual y recurrente
  3. Respetas las obligaciones con la Agencia Tributaria.

A pesar de cumplir con los requisitos, en el momento en el que te des de alta en la Agencia Tributaria, podrías recibir una notificación de la Tesorería de la Seguridad Social ‘preguntándote’ por qué no estás dado de alta como autónomo. Si esto sucede, tendrás que probar/acreditar que la respuesta a una de las cuatro preguntas que hemos indicado antes es ‘no’.

Facturar hasta 3.000 € sin ser autónomo: el falso mito

Existe la leyenda urbana de que se puede facturar sin ser autónomo hasta 3.000 euros por año. Por debajo de esa cantidad tus facturas pueden pasar desapercibidas ante la Agencia Tributaria, porque si no llegas a ese importe no existe obligación de completar el impreso fiscal para empresas y profesionales, en el que se indica que has mantenido relaciones comerciales por un importe superior a estos 3.000 euros. Es una forma de saltarse la ley que puede tener consecuencias.

Si durante un año has realizado operaciones con una misma persona o empresa por un valor superior a 3.005,6 euros brutos, es obligatorio informar a la Agencia Tributaria a través de la Declaración de operaciones con terceras personas (Modelo 347).

¿Cómo hacer una factura sin ser autónomo? 

  1. Date de alta en la Agencia Tributaria. El alta en la Agencia Tributaria no tiene coste y puedes realizarla para empezar a realizar facturas sin ser autónomo. Debes rellenar los Modelos 036 y 037 (Censo de empresarios, profesionales y retenedores – Declaración censal de alta, modificación y baja y declaración censal simplificada). El Modelo 036 es para darse de alta y el Modelo 037 es para darse de baja tras facturar y cumplir con tus obligaciones fiscales derivadas de este trabajo por cuenta propia, no habitual y con ingresos inferiores al salario mínimo
  2. Facturar sin ser autónomo no te exime de obligaciones tributarias: tendrás que declarar los impuestos de las facturas que emitas (IVA e IRPF). Piensa que las empresas para las que factures van a declarar sus operaciones: si tú no lo haces, la Agencia Tributaria lo sabrá.

Datos obligatorios en tus facturas

  • Numeración de la factura: numera las facturas forma correlativa, ni repitas ni te saltes un número de la serie
  • Fecha de emisión de la factura: para tener en cuenta en qué período de tiempo hay que liquidar impuestos. Además, poner una fecha de factura te sirve para poder añadir una fecha de pago o vencimiento
  • Datos fiscales de quien emite la factura (tus datos) y de quien la recibe (tu cliente): 
    • Como emisor: tu nombre completo, tu número de N.I.F. (el número de D.N.I. con la letra), tu dirección completa y tus datos de contacto (por ejemplo, teléfono o e-mail)
    • Datos del receptor: nombre de la empresa o del cliente, su C.I.F. si es una empresa o su N.I.F. si es un particular, dirección completa
  • Descripción o concepto de la factura: la razón por la que emites la factura. Por ejemplo: venta de 12 gorros de lana, precio XX,XX €, cantidad de producto, el importe total resultante de multiplicar el precio unitario de cada gorro de lana por la cantidad de gorros de lana que vendas. Esto será la base imponible de tu factura
  • Impuestos que genera la transacción: casi todas las actividades económicas generan efectos fiscales, así que deberás calcular el IVA y añadirlo a la base. Si vendes servicios, también tendrás que hacer retenciones del IRPF en tus facturas cuando tu cliente sea otra empresa. Lo habitual es aplicar un 21 % de IVA y un 15 % de IRPF, pero tienes que informarte de los porcentajes en función de la actividad en la que te vayas a dar de alta y los productos o servicios que ofrezcas.

Así, el importe total de tu factura saldrá de la siguiente fórmula:

Base imponible + IVA – IRPF

Y para que realmente cuentes con esos ingresos extra, asegúrate de cobrar tus facturas: en Bulldoc puedes proteger una única factura por muy poco, y asegurar tu ingreso extra.

¿Qué ocurre si facturas sin ser autónomo y no cumples los requisitos?

El riesgo de sanción existe y las multas podrían llegar a ser más caras que haberte dado de alta de autónomo. Para Inspección de Trabajo están en el mismo caso quien da clases de yoga los fines de semana o quien se dedica cuarenta horas a la semana en su tienda de comestibles. Dar clases de yoga puede dar pocos ingresos, pero las dos actividades, aunque con periodicidad diferente, se dan de forma continuada en el tiempo.

Si no cumples los requisitos para poder facturar sin pagar la cuota de autónomos e Inspección de Trabajo lo descubre, puedes acabar pagando las cuotas mensuales de autónomo desde que te diste de alta en la Agencia Tributaria, con un recargo de un 20 % y sin opción a acogerte a bonificaciones o a la tarifa plana en la cuota de autónomos.

Si estás cobrando el subsidio por desempleo no podrás facturar de ninguna manera. Perderás el derecho a la prestación. 

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